
Tzvetan Todorov – el optimista moderado sobre el futuro de la democracia
Sus preocupaciones intelectuales, su sabiduría y erudición le han permitido abarcar grandes temas de nuestro tiempo como el desarrollo de las democracias, el entendimiento entre culturas, el desarraigo, el reconocimiento del otro y el impacto de la violencia en la memoria colectiva. Todorov representa el espíritu de la unidad de Europa, del Este y del Oeste, y el compromiso con los ideales de libertad, igualdad, integración y justicia.
Es parte de la declaración del jurado que acordó por unanimidad conceder el Premio Príncipe de Asturias (a partir de 2014 el Premio es Princesa de Asturias) de Ciencias Sociales 2008 a Tzvetan Todorov. En la final, Todorov se impuso al economista estadounidense Jeffrey Sachs.
Tzvetan Todorov (Sofía, Bulgaria, 1939- París, Francia, 2017) fue crítico literario, filósofo, historiador y semiólogo. Fue director de la Escuela de Altos Estudios Sociales en el Centro Nacional de Investigaciones Científicas de París, como profesor invitado dio clases en las universidades de Yale, Harvard, Columbia y Berkeley, entre otras. Sus obras han sido traducidas a veinticinco lenguas. Fue Oficial de la Orden de las Artes y las Letras de Francia.
Tzvetan Todorov estudió Filología Eslava en su ciudad natal. En 1963 se instaló en París y se nacionalizó francés. Su extensa trayectoria incluye obras como “Teoría de la literatura de los formalistas rusos” (1965), sus estudios sobre la diversidad cultural, con obras como “Nosotros y los otros”. Entre sus últimos títulos están “El nuevo desorden mundial: reflexiones de un europeo” (2003), “La experiencia totalitaria” (2010), “Vivir solos juntos” (2011), “Los enemigos íntimos de la democracia” (2012) y “Elogio de lo cotidiano” (2013).
Conocí a Tzvetan Todorov en Madrid en 2012, en la Fundación Juan March, donde presentó la edición en español de su libro “Los enemigos íntimos de la democracia” (ed. Galaxia Gutenberg/Círculo de Lectores).
“Tzvetan es uno de nuestros autores más importantes, este es el noveno libro suyo que publicamos. Tiene un público muy entregado no sólo en España, sino en toda Latinoamérica. Muchas personas perciben como totalmente certera su valoración de la historia del siglo XX”, me comentó el director editorial Joan Tarrida. Forma parte de la generación de jóvenes que estudiaron con los primeros libros de Tzvetan Todorov. “Siempre he seguido su trabajo, pero pensaba que era una persona muy inaccesible. Vivo en Sitges, cerca de Barcelona, y hace diez años un amigo en común me dijo: “Tzvetan viene mañana a Sitges. ¿desayunamos juntos?” Para mí, la emoción fue enorme, y cuando a la mañana siguiente le mencioné a Tzvetan que publicamos la obra de Vasily Grossman, inmediatamente me dijo que quería que también publicáramos sus libros. Por supuesto que yo también quería, pero no me habría atrevido a preguntárselo. Os podéis imaginar mi inmensa alegría de que él mismo me dijera algo así, que es una prueba más de su generosidad”, me comentó Joan Tarrida.
¿Y quiénes son los enemigos íntimos de la democracia, según Tzvetan Todorov? Los enemigos internos a veces son mucho más peligrosos que los externos, escribe el autor. Según él, los enemigos de la democracia dependen de la situación específica, para los países escandinavos podría ser el populismo, y para Francia, la política internacional agresiva en defensa de la idea de las guerras humanitarias.
Todorov afirma que una de las razones por las que hoy en día la gente arruina su vida es el hecho de que “le damos mucha más importancia a lo que tenemos que a lo que somos. Todo se sacrifica en nombre de la rentabilidad económica. Sin embargo, hasta ahora no hemos visto una mejora en la situación económica, sino solo un empeoramiento innegable de la situación de las personas. Olvidamos que la economía está al servicio de la sociedad, que a su vez debe servir para el florecimiento de las personas”.
Respecto a otra de las grandes cuestiones en el mundo globalizado actual, ¿hasta qué punto las personas de los países desarrollados están dispuestas a sacrificar parte de su libertad en aras de una cierta comodidad?, cree que no hay que elegir entre los dos extremos, sino encontrar la mejor manera de reconciliarlos. “Necesitamos algo de seguridad para ser libres. Por otro lado, demasiada libertad también se convierte en algo peligroso, entonces la pregunta es cómo combinar las dos, y ésa es una tarea para los políticos”.
Tzvetan Todorov se definió como un optimista moderado sobre el futuro de la democracia. “Por la mañana soy más optimista, y por la noche soy más pesimista. En cualquier caso, las soluciones vendrán de nosotros mismos. Mi fe y mi esperanza descansan en que durante siglos los humanos nos hemos seguido alegrando y preocupando por las mismas cosas, motivados precisamente por esta continuidad de la existencia”.
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